lunes, 12 de enero de 2009

La soberanía del living

Mucho se ha escrito sobre este inofensivo aparato de aspecto redondo, cuadrado o rectangular, que trabaja a pilas y que comanda mediante una diversidad de botones y una señal nuestra amada u odiada televisión – me refiero exclusivamente al Control de la tv -. Desde mi punto de vista lo de inofensivo es totalmente relativo, si bien es cierto nos facilita el hecho de ver tv sin tener que pararnos a cambiar de canal, a subir o bajar el volumen como en los tiempos aquellos, por otro lado nos acostumbra a la inercia, a quedarnos a veces por horas sentados sin hacer ningún otro ejercicio físico que el de mover el dedo cambiando de canales. Cuando tienes cable esta posibilidad aumenta y hasta se explota, nos paseamos por los servicios que no tienen mucho que ofrecer, del canal uno te vas al cien sin quedarte a disfrutar de un buen programa o de una buena película siquiera, o a veces, a solo mirar comerciales que tienen una suerte hipnotizadora.

Sumamos a esto lo que llamaría la soberanía del living, o sea, el que llega a sentarse de los primeros y el que se apodera del Control no tan solo comanda la tv, sino que también todo, o casi todo lo que está a nuestro alrededor - guardando las proporciones -.

Paso a describir ahora un problema cotidiano que se genera de forma constante y que sus señales, botones o pilas recién cargadas no logran controlar ni mucho menos apagar, me refiero a la implacable actitud de nuestras amadas esposas. Llegan a nuestros lados de manera sigilosa hasta que consiguen un espacio en nuestro fantástico sofá o sillón, dependiendo del caso. Se acomodan dispuestas a asirse del Control, logrando así la apetecida soberanía. Sin darnos cuenta lanzan miradas de soslayo y realizan comentarios "inofensivos" como dicho Control, del programa que nos aventuramos a mirar, de los comerciales a los que les seguimos el libreto, de las series por las que reímos con chistes o situaciones repetidas que nos producen una catarsis interna. Te complicas mas pensando en encontrar un programa de gusto común y es justo ahí, cuando luego de un momento, mentalmente te das por vencido, rindiéndote y cediendo el lugar que habías conseguido tácitamente. Respondes como en un monólogo un automático "mmm...", pero nada de estas respuestas que nacen producto de la inercia de las neuronas tevetizadas las aplaca a la hora de conseguir lo que quieren. Y es ahí cuando cedes, lo que hasta ese momento se había convertido en tu cetro, cuando mandas una señal que baja el volumen, o cambia a Grey´s Anatomy, o cuando le das al Off.

8 comentarios:

Danna dijo...

EL Control Remoto es un aparato creado por hombres, para hombres y, aunque es verdad que es comodo y nos permite ver televisión sin movernos del asiento, su función principal es permitirle a "ellos" practicar su deporte favorito "El Sapping", es decir, saltar de canal en canal por horas sin ver NADA completo. Y bien sabemos las mujeres (principalmente aquellas que compartimos el dia a dia con algun especimen del sexo opuesto, que el dueño absoluto del famoso y sobrevalorado Control Remoto es el varon (bien denominado "dictador de la tv") y que una vez que ellos lo toman entre sus manos es bien poco lo que podemos hacer al respecto, debemos resignarnos a pasearnos de canal en canal, a ver trozos de peliculas (series, miniserias etc) y mayormente comerciales o, gracias a la televisión satelital, solo limitarnos a leer lo que se esta exhibiendo en algun canal y si pataleamos nos miran con una sombra de rabia en los ojos y nos dicen..."Solo quiero ver que estan dando en los demas canales" o "pero si estan dando comerciales" y claro una vez que cambian de canal jamas volveremos a tomar el hilo de lo que estabamos disfrutando, por que se "olvidan" convenientemente de lo que estaban viendo y uff siguen con el eterno sapping sin sentido que tanto nos desquicia a nosotras.
Que si despues de años de convivencia logramos crear algun tipo de codigo que nos permita ver televisión al unisono sin discutir es cosa de suerte y no es efectivo en todos los casos, porque bien depende de cuan estresados vengan del trabajo o cuales sean sus intereses para mas tarde... por que creanlo o no a los varones hacer sapping los desestreza...

Cristián dijo...

Dió en el clavo mi Cosita rica, el uso del control remoto nos desestreza, el hacer sapping, sobre todo luego de un mal dia. Lo bueno en nuestro caso es que en la maria de las veces coincidimos en varios programas.

Te ama,
Tu especimen favorito y dictador de tv.

Cristián dijo...

Fe de erratas... quise decir "en la mayoría de las veces".

Muac.

Danna dijo...

La verdad lo de la terapia para el estres lo vengo pensando hace un tiempo, conversando con amigas he descubierto que la mayoria del genero masculino lo efectua casi en forma automata y me imagino que asi evitan concentrarce en cualquier cosa y pensar en calma sin que nosotras estemos interrogandoles sobre el por que del silencio o de la cara de preocupación. Es decir, se meten en el tv fingiendo buscar algo que ver, cuando en realidad su mente viaja entre problemas y soluciones.
MMM no se si hemos llegado a algún concenso, la verdad aunque no lo notas ultimamente te dejo pasearte bastante rato por los canales, en parte por que veo tv durante el dia y ya me tiene chata y en además comprendo que necesitas practicar algun deporte jejeje
Te amamos muchisimo y aca estamos esperando

Sr. Mono dijo...

Lo mejor de la creacion... el sapping...nunca tanto...
Sin duda lo mas ocioso de nuestros momentos libres es estar sentado, con los pies estirados y tener el "Cetro" en tus manos...pero que relajante es...pero estresante tambien...lo que rescato es que fue hecho para hombres...

Fernando dijo...

La insercion de las feminas en el codiciado control TV pasa a segundo plano con la llegada de la prole, esta de a poco va quitandote el placer del te cambio tecambio, y nos va exigiendo cada dia de un modo casi imperceptible que seamos mas juiciosos en la eleccion de la programacion y nos obligan a estar atentos tanto en ellos como en el tv.
De todas formas consejos y trucos para apartar totalmente a la esposa del mando y desicion en la programcion se los puede pedir a Jose Ortiz, un master en este tipo de cuestiones.

Cristián dijo...

Jajaja cierto, el Sr. José Ortiz se ha convertido en un Master en este tipo de cuestiones, basta con dejarse caer un dia domingo o una tarde cualquiera para verlo en acción.

Parece verdad Sr. Mono, fue hecho para hombres... aunque a las feminas les pese, o tal vez, no están ni ahí.

Danna dijo...

Jajaja
Creanlo o no, las "feminas" tenemos cosas mas interesantes para distraernos y eliminar estres.
No nos pesa el dominio del control, estamos acostumbradas a ceder en nombre de la paz domestica, nos pesa el sappingg que no comprendemos, ni disfrutamos.