miércoles, 10 de noviembre de 2010

Féminas

Hoy me encontré sin planearlo en medio de una apasionada conversación de féminas en el trabajo, los temas eran variados pero diametralmente distintos a los nuestros. De pronto fue tan evidente mi presencia desatinada impuesta involuntariamente, que una de ellas me quedó mirando como reparando de pronto en mi silencio, y por supuesto en mi presencia. Y no es que eventualmente no haya querido opinar sin embargo, no tenía argumentos que aportar a los distintos temas en debate, aparte de alguna que otra respuesta a preguntas sueltas dirigidas a mi persona.

¿Qué digo frente a una conversación en dónde se discute acerca del pijama, perdón, acerca de la camisa de dormir que se debería usar en la hospitalización de un parto?

¿Podría aportar algo acerca de las pinturas, con sus lápices de labios y todo eso?

¿Qué pudiera acotar, aparte de mis propios gustos personales, respecto de cómo les quedan las pechugas luego de amamantar a sus bebés por unos cuantos meses, o unos cuantos años (exagerando)? Al respecto, los detalles en la conversación fueron muy explícitos, citando la historia de cómo quedó la amiga de la amiga (con ademanes y todo), la mamá de una de ellas, en fin, cuentan con una larga lista desde donde elegir diferentes historias para ilustrar el asunto, agregándole detalles innecesarios.

Claramente, mi aporte no podría haber sido mayor, tal como lo fue en la práctica, aparte de mover un poco la cabeza en señal de asentimiento y comprensión, unas frases sueltas lanzadas al azar, y unos cuantos uhum. Sin embargo, y sin el ánimo de caer en explicaciones freudianas ni mucho menos, fue interesante incursionar aunque sea brevemente, en aquel intrincado mundo -lleno de colores y matices un tanto desconocidos para nosotros- y a pesar de ello, no morir en el intento. Después de todo, por algo somos un complemento mutuo, ¿o no?

4 comentarios:

Danna dijo...

(no se que paso con mi primer comentario cueck)Repito
Jajajaja te imagino amor mío, con cara de circunstancias, mordiendote los labios para no decir un comentario "sarcastico" respecto al tema, sonrojandote de la osadia de estas mujeres de tocar un tema tan intimo en tu masculina precensia, aunque ya deberias estar acostumbrado, si lo piensas la mayoria de tus amigas son damas. Sin embargo, no nos encasilles a todas en el mismo rectangulo, algunas hablamos mas que de bebes, camisas de dormir y hombres, también hablamos de dietas, cirujias plasticas y esposos jajajaja.
Vaya acostumbrandose, en casa siempre será minoria jajaja.
Amo!!!

Danna dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
Danna dijo...

Ahora repeti dos veces el mismo comentario!!! No se que le pasa a mis torpes manos jeje.
Oiga, obvie la parte de "la mayoria de tus AMIGAS son mujeres" es como obvio jajaja, quise decir que ultimamente te rodean mas damas que varones... ummm eres como el amigo "gay" al que se le cuenta todo OOOHHH nooooo!!!! que rarito no? jajaja
AMo mi machote

kementaris dijo...

Amigos si me lo permiten quiero aportar algo...hace meses que me viene persiguiendo un tema similar a esto... la diferencia entre hombres y mujeres, mas que las obvias diferencias claro esta, mas alla de que somos de Venus y ellos de marte... sino en cosas simples como la que tan claramente explicaba Cristian, llegando casi ala conclusión de que pensamos en lenguajes diferentes, mientras que nosotras nos alargamos con detalles y profundizamos en cosas que de plano ningun hombre profundizaria... ellos son tan claros y definidos para cietas cosas que llegan a ser planos en sus ideas salvo contadas escepciones. Es asi que desmenuzo este asunto de que cuando un hombre dice algo tan simple como un si o un no, no hay argumento para apoyar dicho punto, salvo el hecho que esa es su opinón, mas nosotras argumentamos todo hasta el mas minimo detalle y eso es lo que aburre quizas por eso en una propaganda el muchacho le dice que seria el pololo ideal porque la escucharia todo el rato y se ve un dibujo y el viejito aún escuchandola...hay de nosotras cuando le contradecimos algo y argumentamos nuestra opinión pocos hombres entraran en el debate... mas bien en el mejor de los casos, daran media vuelta y os dejaran habalndo solas...pero existen esos de quienes ya hable, esos hombres extraordinarios que se expresan, que son capaces de observar y argumentar, de debatir y de valorar aunque sea por simple conocimiento las intricandas formas de actuar sentir y pensar de una mujer...