¿Estamos en todos lados?, mientras más lo pienso creo que sí. Por lo menos eso es lo que nos hacen creer los medios, sobre todo cuando ocurre alguna desgracia. Por ejemplo, algún terremoto en Sri Lanka, lo primero que hacen es buscar algún chileno residente, o algún amigo del amigo, o algún familiar lejano. Con esto de la nueva influenza, andamos buscando a chilenos contagiados en alguno de los países en riesgo. Con el paso de los huracanes, buscamos a posibles familias chilenas afectadas en el epicentro de la desgracia, y así, seguimos en la búsqueda interminable de chilenos patiperros repartidos alrededor del globo y que idealmente sean víctimas de algun infortunio.Tal vez nuestro complejo de inferioridad - o de superioridad - nos hace buscar algún tipo de protagonismo frente a los hechos, sobre todo al considerar lo arrinconados que estamos en el planeta detrás del límite natural que se alza majestuosamente en forma de un cordón montañoso y que nos mantiene herméticamente separados inclusive de nuestros vecinos. Nostalgia del programa aquel de TVN que mostraba a chilenos repartidos en países lejanos, haciendo su vida en medio de culturas que no entienden nuestras onces, nuestros asados con los amigos, nuestros pasteles de choclos, nuestras cuecas, los helados en las micros, nuestras marraquetas o panes amasados, a nuestro Tito Fernández o al Coco Legrand.
Ahora, sin pretender entrar en nacionalismos de ningún tipo, algo contrario a mis principios, encuentro una osadía tratar de comenzar la vida en otro país, sobre todo cuando las diferencias son demasiado evidentes. Se dejan atrás las raíces, la misma rutina mantenida diariamente, el idioma y un sinfín de cosas más y se pasa uno a amoldar a una nueva cultura, una nueva idiosincrasia, tratando de extirpar nuestras costumbres. Pero bueno, con razón algunos han logrado desarrollar el espíritu aventurero y otros lo tenemos, perpetuamente dormido tal vez, pero dispuesto a desarrollarse al más mínimo estímulo.
El sueño me atrapó fuertemente una vez más. Un poco mareado, con mucha ansiedad, intento despertar y ponerme de pié pero no puedo. Estoy amarrado a la cama, no logro moverme, escucho mi respirar, estiro mis manos pero no alcanzo nada. Intento zafarme desesperadamente pero es en vano. Sigo igual, atrapado por el sueño.
Por supuesto que me gusta estar informado, no solo por tener algo que conversar con mi señora - que tema no nos falta -, o algo de lo que hablar al otro día en el trabajo, sino, porque simplemente me gusta tener algo que me entretenga la mente, algo a lo que darle vueltas. Es por eso que una de las cosas primeras que hago en la mañana es leer, antes de irme a la oficina leo, incluso en el trayecto, y en la mayoría de las mañanas aprovechando el internet, abro la página de un diario y sigo leyendo.
Tiempo: "El tiempo es la magnitud física que mide la duración o separación de acontecimientos sujetos a cambio, de los sistemas sujetos a observación, esto es, el período que transcurre entre el estado del sistema cuando éste aparentaba un estado X y el instante en el que X registra una variación perceptible para un observador (o aparato de medida). Es la magnitud que permite ordenar los sucesos en secuencias, estableciendo un pasado, un presente y un futuro, y da lugar al principio de casualidad, uno de los axiomas del método científico".